Ayer sin embargo, sentí la enorme necesidad de volver a escribir...De que mis dedos se volvieran inquietos y mordaces como antes y opinaran sobre las incoherencias y frivolidades del mundo...Quizás no soy un premio novel de literatura, pero al menos me gusta sentir la sensación de que mis letras andan libres por el ciberespacio...Me gusta que tengan una voz propia y que aunque desafinen un poco, griten y sean participativas y que no se condenen con eso tan monstruoso llamado indiferencia.
He regresado amado blog después de un ¨viaje hacia ninguna parte ¨ como se leía en la carátula de un disco de Enrique Bunbury...No sé que nos depare la vida en común si la indiferencia del público (O quizás una legión de seguidores, uno nunca sabe, pero hay que tener esperanza en todo jejejeje)